domingo, 7 de agosto de 2016

Cómo trasplantar un cactus sin pincharte y sin gastar dinero en herramientas

Hoy vamos a aprender como trasplantar un cactus sin pincharnos con las espinas y usando el ingenio si no tenemos pinzas o no queremos gastar dinero en ellas. Para ello necesitaremos muy pocos materiales y es un proceso muy fácil de realizar. Vamos a ello...




Razones para trasplantar un cactus

1- Para cambiar la tierra que trae por una más adecuada para los cactus, mitad materia orgánica, mitad materia mineral, te ahorrará muchos problemas de salud en el cactus.

2- Para separar cactus

3- Porque ha crecido y es demasiado grande para su maceta, le ponemos una un poco mayor.

4- Qué lleve mucho tiempo en la misma maceta, después de unos años viene bien un trasplante.

5- Que ya haya sido trasplantado, pero en tierra inadecuada.


¿Qué necesitamos?

Un cactus
Tierra adecuada para cactus (AQUÍ puedes leer como se prepara)
Chinos o grava
Una maceta un poco más grande
Papeles de propaganda, revistas, periódicos o folletos.
Una brocha (opcional)


Entrando en acción

En esta ocasión vamos a trasplantar estos abuelitos (abuelo, cabeza de viejo, cephalocereus senilis), para ponerlos en una tierra adecuada para los cactus, ya que siempre que los he dejado en la tierra que traían al comprarlos he tenido problemas de pudrición, y otros, cómo escaso crecimiento. Otra razón para trasplantarlos es que quiero separarlos.




Necesitaremos un sustrato adecuado para cactus, lo mejor es que sea en parte orgánico y en parte mineral. AQUÍ te explico como hacerlo tu mismo. Yo lo mezclo en una cubeta, es una manera de manchar menos el lugar de trabajo.




También necesitaremos papel, en este caso he usado la propaganda de un supermercado. Es muy fácil, arranca las hojas enteras. Esta propaganda venía grapada, así que he arrancado las dos hojas juntas (A3), así el papel es más largo. Luego dobla el papel sobre sí mismo hasta formar una tira larga. Yo hice dos por si acaso, pero solo me hizo falta una.




Rodea el/los cactus con la tira de papel y agarra bien cerca del cactus, no te preocupes, si no sacas los dedos del papel no te pincharás, asegúrate de que está bien apretado para que el cactus no se caiga.




Ahora con la otra mano, aprieta un poco la maceta y ve tirando con cuidado para que salga, por lo general sale con mucha facilidad, si ves que no sale puedes mojar la tierra, o usar alguna herramienta como una pala pequeña y meterla un poco entre la maceta y la tierra para hacer palanca, pero por lo general, estos cactus que vienen de tienda o vivero salen con facilidad.




Con mucho cuidado ve quitando la tierra en la que venía plantado el cactus, el objetivo es dejar la menos posible. Los cactus con raíces grandes son fáciles de liberar de la tierra, de tal manera que las raíces quedan completamente desnudas, pero los cactus con raíces muy finas, cómo es el caso del que estamos trasplantando, son difíciles de separar de la tierra, por ello, para no romper las raíces, no insistiremos mucho y dejaremos algo de tierra alrededor de las raíces. Simplemente quitamos toda la que se pueda.




En este caso íbamos a separar tres cactus, así que simplemente se vuelve a envolver uno de los cactus con la tierra de papel, y con cuidado se tira, este salió sin dificultad, si no saliera de podría agarrar con otra tira los otros cactus, o ayudarse con los dedos de la otra mano para separar con cuidado las raíces.






Ya están separados los tres cactus.




Cogemos las macetas donde los vamos a plantar y en el fondo echamos chinos o grava, para asegurarnos un buen drenaje. En ese caso tuve que cambiar dos de estas macetas, porque resultaron demasiado pequeñas.




A continuación echamos un poco de tierra encima de los chinos, volvemos a coger uno de los cactus con la tira de papel y lo colocamos dentro de la maceta, debemos asegurarnos de que no esté ni muy hacia fuera ni muy hundido, para arreglarlo quitaremos o pondremos más tierra en la maceta.




Después vamos rellenando con más tierra por los lados. Es importante recordar que muchos cactus pinchan en la base, aunque sea una parte que estaba dentro de la tierra o que no parece que tenga espinas, a menudo si las tiene, así que ten cuidado al poner la tierra. Aprieta un poco cuando vayas echando la tierra para que no queden huecos. 




Ahora podemos poner chinos o grava encima de la tierra, el grosor dependerá del tamaño de los cactus. Esto evitará la pudrición, ayudará al drenaje, y al mismo tiempo mantendrá un poco la humedad.




En ocasiones puede pasar que un cactus quede lleno de tierra tras un trasplante, sobre todo los que tienen espinas. La solución no es un chorro de agua, sino darle con una brocha seca para limpiarlo.






Y por último, solo nos queda colocarlos en el lugar donde van a estar, si son nuevos nunca a pleno sol, porque necesitan aclimatarse, los mios están a la sombra, pero por la mañana temprano les da un poco el sol. No debemos regarlos en unos días, por si las raíces se han dañado con el trasplante, para darles tiempo a curar y que no tengamos problemas de hongos ni pudrición.




Y ya está, así de fácil, hemos trasplantado nuestros cactus. Espero que os haya servido y hayáis aprendido algo u os haya dado ideas para cuidar de vuestros cactus.


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